
En un contexto donde lo que queda claro es que los acuerdos políticos el actual alcalde, que cuenta con el presupuesto municipal y que casi lo maneja «a discreción», son inútiles pues los viola todos, en un municipio diasporizado, retirado, sin liderazgo, ni empleos, ni gobierno que asista, donde difunden un poco de «alpiste» los nacientes y aun no definidos aspirantes a la presidencia de la república, se ve solo a José Sánchez juramentando equipos pero, más allá de sus posibilidades, ¿con quién más?.
Sánchez pertenece a un grupo político, con el liderazgo de alguien que no descarta presentarse a la presidencia y, por desgracia, parece que las internas del PRM estarán matizadas por a quien apoyas para el 2028.

Los «lideres» del PRM en Santo Domingo Este están de «capa caída», fuera del gobierno, los que aun quedan ni suenan ni la cabeza se atreven a sacar, hay un silencio sepulcral mientras se quejan del desdén y el abuso presupuestario de un alcalde que sabe, detesta al perremeista y al partido, impulsando su óptica mesiánica, que lo quiere todo, que posee un anillo cerrado y pretende con él secuestrar de facto, al partido, sea como sea.
José Sánchez es un luchador de larga data y buscará sobrevivir y conservar todo el poder que pueda en el municipio, sin embargo, el contexto está confuso no solo para él sino para todos, por la ausencia de alguien que pueda con pragmatismo no solo equilibrar los poderes y garantizar una competencia comedida, decente, lo más que se puedan sino que ahora todo lo amenaza un poder que desprecia todo lo que representan los perremestas por lo que la lucha de Sánchez y otros, es existencial.



